Aunque no existe una única causa, la ciencia ha identificado factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad:
- Predisposición genética (antecedentes familiares).
- Sexo femenino: se presenta con mayor frecuencia en mujeres.
- Edad: suele aparecer entre los 30 y 50 años.
- Exceso de yodo o deficiencia de selenio.
- Estrés crónico.
- Exposición ambiental a toxinas o radiación.
Leave a Comment