Carmen me conoce desde hace 15 años y siempre me hace sentir como nueva. Te ves radiante, Claudia, dijo mientras aplicaba el tinte. ¿Algún evento especial? Digamos que tengo unas reuniones muy importantes, respondí. Necesito verme impecable. Carmen soltó una risita. Tú siempre te ves impecable. Eres de esas mujeres que no pasan desapercibidas. Mientras secaba mi cabello, revisé mi cuenta bancaria desde la app del celular. Gracias a Dios, mi esposo y yo siempre fuimos previsores. Teníamos una buena pensión, ahorros de toda una vida de trabajo y la casa estaba pagada por completo.
Melissa y Cris siempre han creído que soy una viejita tonta que no entiende de dinero, pero están completamente equivocados. Saqué mi agenda digital y revisé mis contactos. Licenciado Hernández, mi abogado de confianza. Lo llamé mientras Carmen me hacía las uñas. Licenciado Hernández, le habla Claudia Pérez. Necesito hacer unos cambios importantes en mi testamento. ¿Podría recibirme esta tarde? Por supuesto, señora Pérez. ¿Todo está bien? Preguntó con genuina preocupación. Todo está perfecto. Respondí. Solo necesito actualizar algunas cosas. Las 4 de la tarde, ¿le parecen bien?
Confirmamos la cita. Rosa llegó al salón cuando ya estaba terminando. Habíamos planeado ir juntas al banco y después con el abogado. Te ves hermosa me dijo. Lista para comerte al mundo. Salimos juntas en mi coche rumbo al centro. En el banco pedí hablar con el gerente, don Fernando, quien me conoce desde hace años y siempre me atiende personalmente. Señora Pérez, ¿en qué puedo ayudarla? Le expliqué que quería revisar todas mis cuentas, mis inversiones y hacer algunos cambios.
¿Hay algún problema?, preguntó. Al contrario, respondí. Quiero asegurarme de que mi dinero esté exactamente donde quiero que esté. Revisamos todo, la cuenta de ahorros, los certificados de depósito, la cuenta de cheques, todo estaba en orden, todo estaba exclusivamente a mi nombre, como debía ser. Don Fernando le dije antes de irme, si alguien viene pidiendo información sobre mis cuentas, incluso si dicen ser familia, no les dé nada. Solo yo puedo acceder a mis datos. Él asintió profesionalmente. Por supuesto, señora Pérez.
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