Secado de las flores: Si tienes flores frescas, el primer paso es secarlas. Recoge las cabezas florales de la caléndula y colócalas en un lugar oscuro y bien ventilado para evitar fermentaciones y daños. Después de unas semanas, las flores estarán completamente secas y listas para su uso.
Preparación del frasco: Llena un frasco de vidrio limpio con las flores secas de caléndula, dejando unos 2 cm de espacio desde el borde.
Adición del aceite portador: Vierte el aceite portador elegido en el frasco hasta cubrir completamente las flores. Asegúrate de que todas las flores estén bien sumergidas en el aceite.
Maceración: Cierra el frasco con la tapa y agita ligeramente para mezclar el contenido. Deja el frasco en un lugar cálido y soleado durante aproximadamente 4-6 semanas, agitándolo cada día para favorecer la extracción de las sustancias beneficiosas de las flores.
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