Para dejar las cosas claras, puse un candado fuerte en el portón.
Una mañana encontré a mi hijo menor intentando forzarlo con una herramienta.
—¿Qué haces? —le pregunté calmado.
—Nada, papá… solo revisando.
No lo dejé seguir.
Para dejar las cosas claras, puse un candado fuerte en el portón.
Una mañana encontré a mi hijo menor intentando forzarlo con una herramienta.
—¿Qué haces? —le pregunté calmado.
—Nada, papá… solo revisando.
No lo dejé seguir.
Leave a Comment