- Limpia tu rostro para que la piel esté libre de maquillaje y productos.
- Aplica la mascarilla en pequeñas cantidades: extiéndela en mejillas, frente, mentón y cuello. La piel madura suele agradecer más producto en zonas secas como pómulos y contorno de mandíbula.
- Masajea con movimientos ascendentes, este paso es clave para ayudar a que la mezcla se distribuya mejor, estimular la circulación y relajar la tensión facial.
- Puedes usar: tus dedos, una gua sha, un rodillo de jade, una cucharita fría Siempre realiza movimientos suaves y ascendentes desde: mandíbula hacia la sien; mejillas hacia la sien; cuello hacia la mandíbula; entrecejo hacia la frente.
back to top
Leave a Comment