Con Matilde, mi amiga abogada, hicimos el plan:
- Al día siguiente me sometí voluntariamente a una evaluación psiquiátrica con el perito más respetado. Salí con un certificado impecable: mente lúcida, capacidades intactas.
- Modifiqué mi testamento: todo mi patrimonio pasó a un fideicomiso a nombre de mi nieto Santi, administrado por un consejo externo. Elena ya no tendría control sobre mi dinero.
- Cancelé poderes y tarjetas, cambié cerraduras del local de Marcos y bloqueé su acceso legalmente.
Leave a Comment