Vivimos en una época obsesionada con los números:
- cuánto ganas
- cuánto costó tu casa
- cuánto pagaste por tu auto
- cuánto invertiste
Muchas veces esas preguntas no buscan información, sino comparar posiciones.
Si respondes con cifras exactas, puedes despertar:
- desprecio si la cifra es baja
- envidia si es alta
La alternativa es responder de forma general:
- “Lo suficiente para vivir tranquilo.”
- “Un precio justo.”
- “Nada exagerado, pero estoy conforme.”
No mientes. Solo proteges tu intimidad.
Leave a Comment