Según esta visión, toda persona está acompañada. No como una idea romántica, sino como una realidad energética: guías, ancestros, protectores y presencias que, por amor o por misión, se acercan al campo de una persona.
La forma en que se perciben varía:
- A veces se sienten como calma repentina, como si alguien “sostuviera” el momento.
Leave a Comment