La muerte no es un vacío ni una desaparición. Es un cambio de estado. Nuestros seres queridos no se han perdido: continúan existiendo como conciencia en un plano distinto, donde no hay dolor ni miedo, solo comprensión y paz. Entender esto no elimina la tristeza, pero le da un sentido más amplio y humano. Cuando el miedo a la muerte disminuye, la vida se vuelve más auténtica.
Leave a Comment