El exceso de asombro o la indiferencia forzada son señales de incomodidad.
La verdadera elegancia aprecia sin exagerar. Un comentario sencillo, una observación tranquila, sin necesidad de espectáculo.
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La verdadera elegancia aprecia sin exagerar. Un comentario sencillo, una observación tranquila, sin necesidad de espectáculo.
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