Detente un momento y mira a tu alrededor. Es muy probable que en algún rincón de tu casa aún haya objetos de alguien que ya no está: una prenda de ropa, un reloj, una taza favorita… incluso la cama donde pasó sus últimos días.
Muchas personas viven con un miedo silencioso:
“¿Y si tocar esas cosas trae algo malo?”
“¿Y si dormir ahí es peligroso?”
Leave a Comment