Muchas personas salen a caminar y empiezan inmediatamente a un ritmo rápido.
El problema es que el cuerpo necesita unos minutos para adaptarse al movimiento.
Cuando se comienza demasiado rápido:
Esto puede aumentar el riesgo de molestias musculares o fatiga.
La solución
Empieza tu caminata lentamente durante los primeros 3 a 5 minutos.
Después aumenta gradualmente el ritmo.
Este pequeño ajuste ayuda a preparar el cuerpo y protege las articulaciones.
Leave a Comment