Esta información es para quienes sienten que su cuerpo no está funcionando bien sin una razón clara. Si tienes fiebres recurrentes, te sangran las encías al cepillarte o notas pequeños puntos rojos en la piel, vale la pena consultar.
Si dormiste poco una noche o tienes un rasguño por un golpe que sí recuerdas, mantén la calma. No se trata de vivir con miedo, sino de conocer tu cuerpo y actuar solo cuando algo realmente no encaja con tu estado normal.
Leave a Comment