Encontré la casa semanas después.
No era ostentosa.
Era cálida.
Tenía árboles viejos. Luz de mañana. Un porche con columpio.
Era hogar.
Presenté la oferta.
Fue aceptada.
Y por primera vez en dos años… sentí paz.
Encontré la casa semanas después.
No era ostentosa.
Era cálida.
Tenía árboles viejos. Luz de mañana. Un porche con columpio.
Era hogar.
Presenté la oferta.
Fue aceptada.
Y por primera vez en dos años… sentí paz.
Leave a Comment