Esta frase se escucha en todas partes: en casa, en el trabajo y en conversaciones diarias. El problema no es reconocer que hay presión, sino convertir el estrés en identidad.
No es lo mismo decir:
- “Estoy pasando un momento difícil”
- que decir:
- “Soy una persona estresada”
Cuando alguien repite esto constantemente, alimenta una imagen interna de agotamiento.
Reemplázala por:
“Estoy atravesando desafíos, pero Dios me dará paz y fortaleza.”
Esto cambia el enfoque del problema hacia la solución.
Leave a Comment