Si dormiste poco una noche o tienes un rasguño por un golpe que sí recuerdas, mantén la calma. No se trata de vivir con miedo, sino de conocer tu cuerpo y actuar solo cuando algo realmente no encaja con tu estado normal.
Si dormiste poco una noche o tienes un rasguño por un golpe que sí recuerdas, mantén la calma. No se trata de vivir con miedo, sino de conocer tu cuerpo y actuar solo cuando algo realmente no encaja con tu estado normal.
Leave a Comment