En un bowl grande, mezcla la pulpa de maracuyá con la leche condensada y la crema de leche. Agrega la esencia de vainilla y la leche entera, revolviendo hasta obtener una mezcla homogénea y suave. Esta combinación aportará la textura sedosa y el sabor inconfundible del maracuyá.
3. Montar las claras a punto de nieve
En otro bowl, bate las claras de huevo con el azúcar hasta que formen picos firmes. Este paso es clave para que el helado sea más aireado y liviano.
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