El cuerpo humano es capaz de acumular cargas eléctricas, incluso sin que nos demos cuenta. Esto sucede porque estamos en contacto constante con distintos materiales: ropa, calzado, pisos, muebles y el aire mismo. Cuando caminamos, nos sentamos o nos movemos, se produce un intercambio de electrones entre superficies. Este proceso se llama electricidad estática y ocurre cuando un objeto —en este caso, nuestro cuerpo— gana o pierde electrones y queda cargado eléctricamente.
Leave a Comment