Es frecuente que la persona hable con familiares fallecidos o diga ver “ángeles” o “luz”. Esto, más allá de lo médico, es interpretado por muchas culturas como una preparación espiritual para partir.
Relajación repentina o energía final inesperada
Curiosamente, algunas personas experimentan un breve período de lucidez o energía poco antes de fallecer. Pueden hablar, sonreír o pedir comida, lo que a veces confunde a los familiares. Esta es una de las últimas etapas antes de que el cuerpo finalmente cese sus funciones.
¿Cómo afrontar este proceso?
Aceptar la muerte como parte natural de la vida es clave. En este momento, la empatía, la presencia silenciosa y el amor son los mejores acompañantes. No siempre hacen falta palabras. A veces, un gesto, una caricia o simplemente estar ahí lo dice todo.
Si eres familiar o cuidador, recuerda:
Leave a Comment