Cuando aparece el dolor, muchas personas reaccionan rápido: hielo o calor. Pero lo que pocos saben es que usar el método equivocado puede empeorar la situación en lugar de ayudar.
¿La clave? Saber cuándo usar cada uno.
Cuándo usar FRÍO (y por qué funciona)
El frío es ideal en las primeras etapas de una lesión. Su función principal es reducir la inflamación y adormecer el dolor.
Úsalo cuando tengas:
- Golpes recientes
- Esguinces o torceduras
- Hinchazón
- Dolor agudo
Tip: Aplícalo durante 10–15 minutos, nunca directamente sobre la piel (usa una tela).
Cuándo usar CALOR (y por qué ayuda)
El calor actúa de forma diferente: relaja los músculos y mejora la circulación.
Leave a Comment