Lava bien la pulpa y rállala o córtala en pedazos pequeños.
3. Licuar con agua caliente:
Coloca la pulpa en una licuadora con un poco de agua caliente. Licúa hasta formar una mezcla espesa y blanca.
4. Colar:
Cuela con un colador fino o un paño limpio y exprime bien para sacar toda la leche de coco.
5. Cocinar la leche de coco:
Vierte la leche en una olla y cocina a fuego medio-bajo. Remueve constantemente para evitar que se pegue.
Poco a poco, el agua se evaporará y comenzará a separarse el aceite.
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