1. Refuerzan el sistema inmunológico
Ambos ingredientes son ricos en antioxidantes y compuestos antimicrobianos que ayudan a prevenir enfermedades.
2. Mejoran la digestión
El orégano estimula la producción de enzimas digestivas y el limón ayuda a descomponer los alimentos.
3. Tienen acción antimicrobiana
Combaten bacterias, hongos y virus, lo que los hace útiles contra infecciones respiratorias y digestivas.
4. Reducen la inflamación
El orégano contiene carvacrol y timol, y el limón aporta vitamina C, que juntos ayudan a aliviar dolores de garganta y molestias articulares.
5. Apoyan la salud cardiovascular
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