Aunque limpies tu habitación, el ventilador mueve el aire… y con él, el polvo, los ácaros y hasta el pelo de tus mascotas. Todo eso va directo a tu nariz mientras duermes. Si eres alérgico o tienes asma, usar ventilador por muchas horas puede desencadenar estornudos, congestión y mal descanso.
3. Dolores musculares al despertar 
El aire frío constante sobre tu cuerpo mientras duermes puede tensar tus músculos. Lo más común es que al día siguiente te levantes con dolor de cuello, hombros o espalda… sin haber hecho ejercicio. ¡Cuidado si el ventilador apunta directo hacia ti!
4. Sequedad ocular 
¿Duermes con los ojos entreabiertos? Entonces el ventilador puede estar causando irritación ocular sin que lo sepas. Ese aire constante seca la humedad natural de tus ojos, provocando enrojecimiento o sensación de arenilla al despertar.
Leave a Comment