3.- Precalienta el horno a 220 grados con calor arriba.
4.- Seca el calabacín. Pon las rodajas sobre un trapo limpio. Seca por encima con otro trapo o papel absorbente.


5.- Cocina el calabacín. Pon las rodajas en una bandeja sobre papel de horno. Espolvorea queso parmesano por encima al gusto. Hornea diez minutos a 220 grados con calor arriba en la parte media del horno.
Leave a Comment