Uno de los errores más comunes en la vejez es creer que:
“Debo insistir para que me quieran”
Error. El amor verdadero no se ruega, se da libremente.
Si tus nietos (o sus padres) no muestran interés en compartir contigo, insistir solo genera:
- Tristeza
- Frustración
- Baja autoestima
Recuerda esto siempre:
Tu valor no depende de cuántas veces te inviten, sino de quién eres.
Leave a Comment