El interés tiene patas cortas… pero suele tocar timbre los fines de semana. Estas personas no te buscan por afecto, sino por conveniencia: quieren usar tu auto, que les prestes dinero, que les ayudes con algo… y una vez resuelto su problema, desaparecen .
No sos banco, ni Uber, ni niñera. Sos una persona con límites. Si alguien solo aparece cuando necesita algo, no merece cruzar tu puerta sin ser cuestionado.
6.
Los que siembran discordia entre los tuyos
¿Te ha pasado que alguien llega a tu casa y, después de su visita, terminás peleando con tu pareja, tus hijos o hasta con vos mismo?
Estas personas actúan como detonantes. Pueden ser chismosas, manipuladoras o simplemente sembradoras de discordia. Su energía es tóxica, y aunque al principio no lo veas, con el tiempo entendés que su presencia divide, no une.
Murakami diría que hay cosas que se entienden en silencio. Si cada visita deja un conflicto, la respuesta está clara.
Leave a Comment