Tener ojos verdes es como portar una gema natural en el rostro. Es un regalo genético que encierra ciencia, historia, mito y arte. Pero más allá de la rareza, lo verdaderamente valioso es la forma en que esos ojos cuentan tu historia, expresan tu alma y conectan con el mundo.
Si los tienes, cuídalos.
Si conoces a alguien que los tenga, míralos de nuevo…
Porque detrás de esos ojos, hay más que pigmento: hay magia.
Leave a Comment