Coloca unas rodajas de cebolla morada dentro del recipiente donde guardas el aguacate. ¡Sí, aunque suene raro! El truco está en que la cebolla no debe tocar la pulpa, solo estar cerca. Su contenido de azufre actúa como antioxidante natural y ayuda a frenar el proceso de oxidación. ¡Increíble pero cierto!
Consejo extra: usa un recipiente hermético y guarda ambas mitades con la semilla, esto ayuda aún más.
2. Agua con hielo para frenar la oxidación 
Sumergir el aguacate cortado en agua helada es un truco express para mantener su color. Funciona muy bien si vas a preparar algo con anticipación y no quieres que se vea negro al servirlo. ¡Ideal para eventos y reuniones!
Advertencia: no es recomendable para almacenamiento prolongado, ya que el exceso de humedad puede afectar la textura.
Leave a Comment