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Coloca la vaselina en un recipiente limpio y pequeño.
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Agrega la leche poco a poco.
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Mezcla con una cuchara hasta que la textura sea uniforme y cremosa.
Consejo: si lo deseas más líquido, puedes añadir unas gotas extra de leche. Si prefieres una consistencia espesa para zonas secas como talones o codos, mantén la mezcla densa.
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