Cuando decides hablar, lo haces desde el poder, no desde la reacción.
Respuestas maquiavélicas que funcionan:
- “Interesante lo que dices…”
- “Lo voy a analizar.”
- “Dame un momento para pensar.”
- “¿Eso es todo lo que querías decir?”
- “Comprendo.” (sin justificarte)
- “Luego hablaremos de eso.”
Cada una de estas frases corta la intención del agresor.
No te colocan como víctima ni como enemigo… sino como alguien por encima de la situación.
Leave a Comment