Porque el ictus no siempre ocurre “de repente” como pensamos. A veces, el cuerpo manda pequeñas alarmas que parecen inofensivas: un mareo, un hormigueo, una confusión pasajera. Pero si las escuchamos a tiempo, podemos recibir atención médica y prevenir un derrame cerebral completo.
Además, muchos factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o el colesterol alto pueden provocar daños en los vasos sanguíneos del cerebro mucho antes del episodio agudo. Por eso, es vital prestar atención a cualquier cambio raro que experimentemos.
🕒 Las señales que tu cuerpo puede darte hasta un mes antes
Aquí te comparto las señales más frecuentes que podrían aparecer en los días o semanas previas a un derrame cerebral. Presta atención y no las ignores:

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