📞 La verdad
El gerente salió de inmediato.
Al verme, se enderezó.
—Buenas noches, señora —dijo con una leve inclinación—. No sabía que venía hoy.
Mis suegros se quedaron congelados.
—¿Todo está bien? —preguntó mi suegra, incómoda.
Yo sonreí por primera vez en la noche.
—Perfecto —respondí—. Solo quería confirmar que mañana firmamos el contrato de expansión.
El silencio cayó como un telón.
—¿Expansión? —balbuceó mi suegro.
El gerente asintió.
—La dueña aprobó abrir dos nuevas sucursales el próximo trimestre.

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