1. Sablear la mantequilla y la harina:
En un bol, mezcla la harina con la mantequilla fría usando las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa 🏖️ (de ahí el nombre “sablée”, que significa arenosa en francés).
2. Añadir el azúcar y la sal:
Incorpora el azúcar glas y la pizca de sal, mezcla un poco más hasta que se integre 🍬
3. Agregar el huevo:
Forma un hueco en el centro de la mezcla y añade el huevo batido. Mezcla sin amasar demasiado, solo hasta que se forme una bola de masa homogénea 🍥
4. Reposar en frío:
Envuelve la masa en film y deja reposar en la nevera al menos 30 minutos ❄️ Esto ayuda a que sea más fácil de manejar y más crujiente al hornear.
5. Estirar y hornear:
Saca la masa, estírala sobre papel vegetal hasta 3–5 mm de grosor. Colócala en tu molde y pincha con tenedor el fondo.
✅ Hornea a 180 °C durante 15–18 minutos con peso encima (puedes usar garbanzos o arroz seco), o hasta que esté doradita.
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