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Corta la caja de huevos en partes. Usa unas tijeras y separa cada “cono” donde va cada huevo. Estas piezas serán los soportes del humo repelente.
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Añade el aroma natural. Coloca unas gotas de aceite esencial sobre cada cono. Si decides usar canela o clavos en polvo, espolvoréalos por encima también. Estos aromas no solo son agradables para ti, ¡sino que espantan a los mosquitos de inmediato!
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Ubicación estratégica. Coloca uno o dos conos preparados en un platito metálico o de cerámica resistente al calor. Así evitarás accidentes.
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Enciende con cuidado. Usa un fósforo o encendedor para prender una esquina del cartón. No debe arder como llama viva, sino encenderse como incienso: que saque humo lento y constante.
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Disfruta tu espacio libre de insectos. El humo que se desprende no es tóxico para ti, pero los mosquitos lo ODIAN. Es ideal para exteriores, patios, balcones o incluso cerca de la ventana en la cocina o sala.
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