Los síntomas varían de una persona a otra, pero existen señales muy comunes que suelen repetirse:
Dolor generalizado persistente
No es un dolor localizado. Afecta espalda, cuello, hombros, caderas, brazos y piernas. Puede sentirse como ardor, presión profunda o punzadas constantes.
Fatiga extrema incluso después de dormir
Las personas se levantan cansadas aunque hayan dormido muchas horas. Es una fatiga que no se quita con café ni con descanso.
Leave a Comment