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Coloca el agua, el ají picado y las semillas en una licuadora. Licúa bien hasta obtener un líquido homogéneo.
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Pasa la mezcla a un recipiente con tapa y deja reposar durante 24 horas.
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Filtra la preparación con un colador fino y transfiere el líquido a un rociador.
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Rocía generosamente en rincones, debajo de los muebles, en la cocina, despensa, puertas, ventanas y cualquier zona por donde creas que podrían entrar los ratones.
Recomendación: Usa guantes durante la preparación y aplicación, ya que el ají puede irritar la piel y los ojos. Evita rociar sobre alfombras, cortinas o muebles delicados, porque podría dejar manchas.
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