«¿Estás loco? Tu madre está en el hospital. Estás rechazando la ayuda de una mujer rica. Quizás Dios te esté enviando una bendición.»
Embarazoy maternidad
Raúl estaba consumido por la duda. ¿Y si Esteban tenía razón? ¿Y si era una prueba, una señal del destino? Finalmente, llamó a Raquel y quedó en verse con ella en un restaurante elegante.
Al llegar, se encontró a solas con ella. Había reservado todo el lugar y lo recibió con cariño. Raúl ni siquiera se atrevió a mirarla a los ojos.
«¿Cuántos años tienes, Raúl?»
«25, señora.»
«¿Y usted?»
«Sesenta años, pero eso ya lo sé. He investigado sobre usted.»
Raúl frunció el ceño. «¿Por qué yo?»
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