Mi hijo de 12 años cargó a su amigo en silla de ruedas en su espalda durante un viaje de campamento, en el momento en que vi su cara, me puse pálido…

Mi hijo de 12 años cargó a su amigo en silla de ruedas en su espalda durante un viaje de campamento, en el momento en que vi su cara, me puse pálido…

Es un niño noble, de esos que sienten profundamente lo que ocurre a su alrededor, aunque pocas veces hablan de ello. Desde que perdió a su padre hace tres años, se volvió aún más reservado, pero nunca perdió su enorme corazón.

La semana pasada, cuando la escuela anunció una excursión de senderismo, llegó a casa con una expresión que no veía en mucho tiempo.

—Tomás también quiere ir… pero le dijeron que no puede.

Tomás es su mejor amigo. Nació con una discapacidad que lo obliga a utilizar una silla de ruedas, pero jamás ha permitido que eso defina quién es. Es inteligente, divertido y tiene una capacidad increíble para hacer reír a cualquiera.

—Dicen que el camino es demasiado difícil para él —continuó Mateo.

Pensé que la conversación terminaría allí.

No tenía idea de lo que estaba por suceder.

Índice

El regreso de la excursión

parte2

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top