Cuando pensamos en el mango, imaginamos su pulpa dorada, dulce y jugosa. Pero el árbol que nos regala esa fruta guarda otro secreto menos conocido: sus hojas. En muchas culturas tradicionales, las hojas de mango se han usado durante siglos como remedio para diversas enfermedades, y hoy la ciencia empieza a respaldar lo que la sabiduría popular ya sabía. Contienen mangiferina, un potente antioxidante, además de flavonoides y compuestos con propiedades hipoglucemiantes, antiinflamatorias y vasoprotectoras
Leave a Comment