Durante generaciones, la caída de los dientes de leche ha estado rodeada de rituales entrañables. Muchos padres los guardan como recuerdo, otros los descartan sin pensarlo o los intercambian por una moneda bajo la clásica tradición del ratoncito Pérez. Sin embargo, en los últimos años, la ciencia ha comenzado a mirar estas pequeñas piezas dentales con otros ojos. Lo que antes parecía un simple vestigio de la infancia hoy es considerado por investigadores y profesionales de la salud como un recurso de enorme valor para el futuro.
Leave a Comment