PARTE 1
Sofi tragó saliva, miró a su hermana mayor con los ojos inundados de 1 angustia indescriptible y rompió el silencio que había asfixiado a esa casa durante más de 1 década.
—Mamá sí volvió, Valeria —dijo, con la voz temblorosa.
Valeria sintió que la bolsa del mandado se le resbalaba de las manos, estrellándose contra el suelo de mosaico.
—¿Qué dijiste? —preguntó Valeria, sintiendo un zumbido en los oídos.
Sofi apretó los labios, como si pronunciar esa frase le hubiera costado la vida entera. Con las manos temblando, sacó 1 montón de papeles arrugados de su mochila: recibos de giros postales que nunca se cobraron, sobres amarillentos, 1 dirección escrita varias veces en pedazos de servilletas y 1 fotografía. En la imagen, su madre aparecía más vieja, con el cabello mal teñido, parada frente a 1 estética de barrio con 1 cortina de metal pintada de rosa.
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