¿Te ha pasado alguna vez que te estás cambiando o te miras al espejo y, de repente, descubres un moretón enorme en el brazo o la pierna?
Te quedas un buen rato haciendo memoria, tratando de recordar si te chocaste con la esquina de la mesa o si te diste un golpe fuerte haciendo ejercicio, pero no te sale nada.
Leave a Comment