Desde el momento en que escuché por primera vez aquella historia, sentí un escalofrío que me acompañó más de lo que pensé. Una noche común, una tienda, mujeres trabajando… y al amanecer sólo el silencio y la tragedia. “El Caso Coppel” se convirtió en un símbolo de horror y misterio: seis mujeres que hicieron un inventario nocturno en una sucursal, y jamás salieron vivas.
Me he sentido impulsado a compartir esta historia no para escandalizar, sino para recordar que detrás de cada noticia cruel hay rostros, familias rotas, preguntas sin respuestas y una comunidad que exige justicia. Porque cuando algo así sucede, nadie debería olvidarlo.

📌 IMPORTANTE: El video relacionado a esta historia lo encontrarás al final del artículo.
Corría la noche del 10 de noviembre de 2010 cuando seis trabajadoras ingresaron a una sucursal de Coppel en el centro de Culiacán, Sinaloa, para realizar tareas de inventario nocturno. Lo que parecía algo rutinario se tornó en pesadilla. Hacia las 21:50 horas, comenzó el fuego. Lo que vino después fue una cadena trágica de eventos con consecuencias irreversibles.
Según los testimonios de empleados y obreros de la zona, los accesos estaban cerrados durante esa jornada: las puertas con candados, ventanas selladas y cortinas metálicas bajadas. Las mujeres quedaron atrapadas sin posibilidad de escapar.
Los bomberos de Culiacán, junto con cuerpos de Protección Civil y personal de municipios cercanos, trabajaron por más de 13 horas para controlar las llamas. Pero para ellas ya era demasiado tarde. La combinación de humo denso, fuego y acceso bloqueado hizo imposible la evacuación.
Leave a Comment