“Quiero que sepas cuánto te quiero y lo orgullosa que estoy. Le dejé mi testamento al abogado, pero, conociendo a tu tía, decidí asegurarme de que nada pudiera tergiversarse. Adjunto encontrarás una copia firmada de mi testamento, junto con esta carta que lleva mi firma. Esta casa les pertenece a ti y a tu madre. Espero que, a estas alturas, tu madre y tu tía se hayan reconciliado y que ambas vivan felices en el hogar que tanto me costó conservar. Pero si no es así -si las cosas se pusieron feas-, aquí tienes todo lo que necesitarás para demostrar la verdad”.
Publicidad

Primer plano de una mujer escribiendo una carta | Fuente: Pexels
Bajé la carta y la apreté contra mi pecho. Se rompió el dique.
Ella lo sabía.
Leave a Comment