No vales por lo que ofreces.
No vales por tu ayuda.
No vales por ser útil.
Vales porque existes.
Cuando entiendes eso, cambia todo:
ya no aceptas humillaciones, ya no pides permiso para vivir, ya no te conformas con afecto condicionado.
No vales por lo que ofreces.
No vales por tu ayuda.
No vales por ser útil.
Vales porque existes.
Cuando entiendes eso, cambia todo:
ya no aceptas humillaciones, ya no pides permiso para vivir, ya no te conformas con afecto condicionado.
Leave a Comment